Un acercamiento al por qué de la gestión de costos

Nadie pone en duda la grandeza de la Torre Eiffel, símbolo de Paris y Francia entera, sin embargo, pocos conocen que por el año 1887, cuando el ingeniero Gustave Eiffel, firmó un acuerdo con el Estado Francés, estimó un costo de construcción de 6.5 millones de francos y un adicional de 1.5 millones por gastos no previstos, sí, gastos no previstos que representaban un 23% adicional a su estimación; algunas referencias indican que se gastaron 2.5 millones de francos adicionales, tampoco se dice mucho acerca de que se tenía previsto construirla en 12 meses y se tardaron el doble, por fortuna a tiempo para la Exposición Universal de Paris de 1889, para la cual se construyó.

En épocas más recientes hemos oído acerca de múltiples obras diseñadas y construidas por el renombrado arquitecto Santiago Calatrava, de las cuales solo voy nombrar: la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, España, que originalmente se estimó costaría 416 millones de dólares y terminó costando 1.700 millones de dólares, un poco más de 4 veces el estimado inicial y El Oculus, la estación intercambiadora en el World Trade Center de Nueva York, que se estimó costaría 2.200 millones de dólares y terminó costando 4.000 millones de dólares, el doble del estimado.

Estos estrepitosos resultados en las referidas obras de carácter mundial, y guardando las distancias, no se diferencian mucho de nuestro ambiente, donde es común encontrar profesionales y relacionados con el ámbito de la construcción y promoción inmobiliaria, que nos relatan las dificultades que enfrentan en el logro de los resultados esperados, en términos de utilidad, rendimiento y tiempos de las inversiones en proyectos cotidianos.   Planos pobres en detalles, costos subestimados, imprevistos obvios, desperdicios innecesarios, re-trabajos, descontrol de los tiempos de entrega y un sinfín de consideraciones dejadas de lado, desestimadas y en los peores casos: desconocidas, toman por sorpresa a más de uno y terminan alterando el bienestar psicológico, emocional y financiero de los involucrados.

¿Cómo nos aseguramos que los resultados de los proyectos en los que estamos involucrados produzcan un bienestar integral a quienes participan en cualquiera de los roles que involucra un proyecto?

¿Qué hacemos, para que estas situaciones no alteren nuestra felicidad, ni la de quienes nos rodean?, ya que al fin y al cabo ser felices es nuestra máxima misión en la vida y todo lo que hacemos debe ser en función de lograr la máxima felicidad.

Yendo al origen para encontrar el camino a las respuestas y apartando las condiciones de Eiffel en el siglo XVIII y algunas otras intenciones más recientemente sospechadas, se puede reconocer que en nuestros días y en nuestro ámbito, el desconocimiento de los profesionales que dirigen proyectos y la dificultad de balancear la carga de trabajo con el exigente ritmo del día a día, aunado a buenas intenciones que promueven la implementación de recetas parciales y la utilización de métodos y procedimientos aislados no sistemáticos, ni congruentes, cuando se aplican, se convierten en muchos casos en barreras para solventar estas situaciones.  Acentuado además, por la falta de resultados, la percepción que tienen algunos dueños de proyectos de que la inversión en tiempos y costos en estos aspectos, constituyen cargos adicionales a los costos mismos del proyecto, desestimando los beneficios que se pueden conseguir en términos de rendimientos financieros, bienestar integral y felicidad, con técnicas y procedimientos bien implementados.

Planteado esto, toma fuerza la utilización de una buena Gestión de Costos, coherente, sistemática, que contemple los procesos de Planificar la Gestión, Estimar los Costos, Determinar el Presupuesto, Controlar los Resultados, como por ejemplo lo considera el Project Management Institute en su guía el Project Management Body of Knowledge (PMBOK Guide).

Para esto se requiere de dueños de proyectos e inversionistas con el entendimiento de las ventajas que estos métodos conllevan a los proyectos y profesionales bien preparados que se los expliquen, lo pongan en práctica liderando equipos multidisciplinarios comprometidos con los objetivos trazados y que entreguen resultados.    Importante labor que queda a los profesionales del área: en nuestras manos está el bienestar y la felicidad que trae consigo la obtención de resultados en proyectos exitosos, una de las principales llaves del éxito: LA GESTION DE COSTOS.

Rosa Espinal