POLIVALENCIA Y RESILIENCIA, BEFORE AND AFTER COVID-19.

por Jul 13, 2020competencias blandas1 Comentario

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El 2019 heredó al mundo un nuevo protagonista, que ha demostrado que no está de paso, sino que ha llegado para quedarse. Sin duda, ese nuevo involucrado no solo en proyectos, sino en el mundo entero es el COVID-19.

Actualmente, el mundo se encuentra sumergido bajo una ola de cambios de magnitudes “tsunamicas”, poniendo a prueba los límites de adaptación no solo de los seres humanos, sino de las organizaciones a nivel mundial, por ende, de los proyectos, enmarcándolos en el mayor desafío y riesgo no anticipado que se haya podido experimentar en muchos años, donde todos los días se requiere de la tan mencionada resiliencia para lograr la sobrevivencia.

Este hito mundial, que a la fecha se siente muy lejos de estabilizarse, ha demandado en los profesionales la búsqueda constante, por no decir persecución, de una postura basada en la optimización y constante construcción de escenarios, conllevando estos a una constante capacitación y reinvención, cuyo objetivo se orienta directamente a perseguir la hoy anhelada rentabilidad.

La realidad actual es ver todos los días nuevos cambios, proyectos que están obligados a aplicar todos los análisis posibles para poder caminar a la par del COVID-19 y todas las implicaciones económicas y sociales que este ha traído de su mano, donde el camino de sobrevivencia no es netamente dependiente de la eficiencia, sino de la capacidad del individuo de aplicar el principio darwiniano de la adaptación, que lo obliga a “salir de la caja” y tornarse Polivalentes.

Según la Real Academia de la Lengua Española, la resiliencia es la “capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adverso”. La polivalencia se define como “una cualidad que vale para muchas cosas”.

Valer para muchas cosas es hoy la actitud más que más allá de ser requerida, es necesaria, para marcar y liderar la pauta en el escenario de hoy, no solo frente al COVID-19 sino ante la necesidad de millones de personas y proyectos afectados, incluso paralizados, lo cual ha permitido al Project Manager “adaptarse ante la adversidad, y valer para todo”, demostrando al máximo la capacidad y característica nata de esta profesión, donde la visión global y habilidad de combatir el riesgo son sin duda las mayores herramientas de resistencia.

El crecimiento polivalente es hoy la nueva competencia blanda en Vogue, protagonista y presente, que va más allá de la persona, obligando a los equipos de proyecto y organizaciones a reestructurarse, analizando sus cualidades, a fin de potenciar sus fortalezas y cuidar detalladamente sus debilidades, bajo la amenaza constante de la realidad actual.

El profesional polivalente, se ha visto en la necesidad de adaptarse ante esta crisis, convirtiéndola en un constante aprendizaje traducido en rentabilidad, siendo está una “rentabilidad paralela, e incluso virtual” que se hace resiliente al adaptarse a “la nueva normalidad”, donde los márgenes de ganancia definidos anteriormente son impactados en definitiva por factores económicos, políticos y sociales latentes respecto al estado particular de cada nación.

Un análisis de riesgos de hace un año, o incluso hace un semestre, jamás hubiera pretendido prever una paralización mundial de la industria aeronáutica, el colapso de la infraestructura sanitaria, o la falta de liquidez mundial donde el panorama del mercado es totalmente desalentador. Estos sucesos son aún más agravados al llevarlo al profesional que nadando en un mar de incertidumbre y frustración se ve resumido a dos opciones, dejarse llevar por “el cómo funcionaba el mundo before COVID-19”, o tomar la decisión y el compromiso de adaptarte el mundo “after”, siendo este último sin duda la única solución viable que exige dos cualidades: valer y adaptarse a todo.

De acuerdo a las cifras de la ONU en diciembre de 2019, el mundo tenía alrededor de 7.700 millones de personas. Siete meses después, de acuerdo con las cifras de la OMS,12.5 millones de aquellos se han contagiado a causa de la pandemia.

Actualmente, los más de 500 mil miembros del PMI registrados conviven y trabajan en el mundo de hoy a la par de un enemigo invisible, para algunos incluso “invencible”, razón por la cual, aquellos equipos de proyectos, grandes y pequeños, hoy reducidos, han logrado a través del teamwork, la capacitación constante, la planificación y el profesionalismo, mantener la esencia de la labor del PM, innovando en la calidad de los servicios para marcar la diferencia de forma íntegra e integrada, sumando una nueva realidad que se mueve sin pausa, de forma resiliente y polivalente, y  que como la “nueva normalidad” se dirige hacía un solo norte, generar valor a la sociedad.

Autor

Civil Engineer, Master Degree in Project Management, with more than 14 years of experience in Engineering and Construction, Quality Control, Quality Assurance and Technological Control in Laboratory, with extensive knowledge and training in Paving.

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1 Comentario

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    Sin lugar a dudas la encrucijada está puesta, y nos llegó como bien lo indica en su artículo, como un tsunami, pero el caso es que este maremoto se ha presentado por igual en Panamá como en La Paz. Es preciso, entonces hacer uso de cada una de estas competencias, valores o habilidades bajo este concepto polivalente; y me atrevo a decir que hoy más que en cualquier otro momento será fundamental el trabajo en equipo, para que este sea polivalente.
    Realmente un gran aporte, muchas gracias por el aporte.