ESTUDIO DE SUELOS, ¿ES UN REQUISITO BUROCRÁTICO O UNA NECESIDAD APREMIANTE?

por Sep 14, 2020riskmanagement

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APDIP, como organización interesada en la promoción, difusión y utilización del conocimiento bajo el ámbito de administración de proyectos, construcción, ingeniería y arquitectura, desde el punto de vista del Project Management, resalta que es indispensable y de suma importancia contar dentro del equipo de proyecto con los idóneos relacionados a las áreas de conocimiento específicas, que puedan aportar a través de un análisis de expertos el approach necesario para presentar e implantar de la forma más eficiente las soluciones más acertadas en el universo de cada proyecto específico.

Con frecuencia me encuentro en situaciones en las cuales nos solicitan un estudio de suelos solo porque “…me lo pidieron para poder presentar los planos en el Municipio”. A pesar de ser una de las bases sobre las cuales inicia toda la ingeniería de un proyecto, en principio el estudio de suelos no siempre suele verse como una necesidad, sino por el contrario, como un requisito burocrático que entorpece y/o retrasa la consecución de un permiso de construcción.

A continuación, pretendo compartir algunos datos y reflexiones, para intentar resolver juntos esa incógnita que plantea el título de este artículo.

Empecemos por decir que, mientras está haciendo la solicitud del estudio, es común que nuestro interlocutor mencione frases tales como:

  • “Esto no lo teníamos en el presupuesto ni en el cronograma…, necesito solo entregar algo para seguir con el trámite”.
  • “Es únicamente un formalismo, solo necesito algo muy básico… sin mucho detalle”.
  • “Solo me falta eso para someter los planos, ¿podrá entregarme algo para mañana?”
  • “Ya hemos construido en un sitio muy cercano, así que ya conocemos el suelo que vamos a encontrar en este proyecto. Además, el ingeniero encargado tiene mucha experiencia”

Después de casi 20 años dedicados a la ingeniería (y más de 15 años dedicados a la geotecnia) no deja de sorprenderme la indiferencia, desinterés (y en algunos casos hasta desprecio), con el que algunos involucrados se refieren al estudio del terreno, donde se construirá el proyecto en el cual se encuentran participando. Uno quisiera sentarse frente a ellos y comentarles un poco de lo que encontrarás a continuación.

Un contrasentido.

En ingeniería se suele decir que las fallas han aportado más al avance del ejercicio que los aciertos. Para saberlo, basta solo con considerar que muchos de los códigos y normas de construcción en todo el mundo, se actualizan justo después que ha ocurrido una catástrofe.

Paradójicamente, a pesar que el estudio de suelos no siempre se considera algo esencial para una construcción, las consecuencias de su ausencia sí suelen ser informadas de manera oportuna, masiva e inclusive amarillista.

H. Brandl (2004) encontró que, según las estadísticas médicas en Reino Unido, Italia y Alemania, anualmente alrededor de 100,000 personas mueren debido a una mala praxis médica. De igual manera, cada año 300,000 pacientes sufren daños permanentes debido a tratamientos médicos equivocados. Pese a la magnitud de estas cifras, Brandl también encontró que la opinión pública no reaccionaría de manera tan negativa ante ellas, como lo haría en el caso que se perdieran 10 vidas en el colapso de un edificio, causado por una deficiencia en el diseño o la construcción.  

Miremos algunos ejemplos.

“Desafortunadamente, los suelos son hechos por la naturaleza y no por el hombre. Y los productos de la naturaleza siempre son complejos” K. Terzaghi

A pesar de existir muchos más, a continuación, menciono algunos casos ampliamente conocidos, de obras en las cuales se presentaron, entre otros, problemas asociados a la falta de información del suelo para el diseño.

a) Torre de Pisa, Italia.

Uno de los ejemplos de problemas de mecánica de suelos más mediático a nivel mundial es sin duda la Torre de Pisa (Ilustración 1), cuyos problemas de inclinación comenzaron durante su construcción hace más de 840 años, debido a la existencia de suelos blandos. La inclinación se incrementó durante décadas antes de que la estructura fuera completada y finalmente estabilizada al final del siglo XX quedando con una inclinación de 3.97°.

Ilustración 1. La Torre inclinada de Pisa. (Fuente: Wikipedia)

b) Edificios de apartamentos en Niigata, Japón.

Después del sismo de magnitud 7.5 ocurrido el 16 de Junio de 1964, con epicentro localizado a 50 km. al norte de Niigata, el depósito de arenas sueltas generado por el Río Shinano, en donde se encontraban construidos varios edificios de apartamentos, sufrió un fenómeno conocido como licuación de suelo. Se produjeron hundimientos de más de 1.4 m. en extensas áreas y múltiples fallas de las estructuras apoyadas sobre los mismos (Ilustración 2).

Ilustración 2. Edificios de apartamentos en Niigata, Japón. (Fuente National Geophysical Data Center, NOAA)

c) Antigua Basilica de Guadalupe, Ciudad de México.

La construcción del Templo Expiatorio a Cristo Rey (Antigua Basílica de Guadalupe) (Ilustración 3.) inició su construcción el 25 de Marzo de 1695 y concluyó en Abril de 1709.  El sitio donde se ubica corresponde a un depósito muy profundo de arcillas blandas saturadas que han sido sujetas a continua extracción de agua para satisfacer la demanda poblacional. Por mucho tiempo, no se presentaron mayores afectaciones, pero en los años 30 se observaron las primeras manifestaciones, y en 1951, se registró un hundimiento récord de 41 cm. En la actualidad se estima un hundimiento del suelo promedio de 10 cm. por año.

Ilustración 3. Antigua Basílica de Guadalupe, Ciudad de México. (Fuente: Ciencia histórica

d) Derrumbe de Quebrada Blanca, Colombia.

La tragedia de Quebrada Blanca (Ilustración 4) ocurrió el 28 de junio de 1974 en la Carretera al Llano, que comunica las ciudades de Bogotá y Villavicencio en Colombia, dejando un saldo de, al menos, 500 personas fallecidas.

Ocurrió cuando un derrumbe de tierra, de grandes proporciones, se produjo sobre cientos de personas a bordo de sus vehículos, que esperaban a que se abriera paso en la vía luego de un derrumbe inicial. ​La mayoría de los cuerpos no fueron rescatados, por lo que el lugar fue declarado Campo Santo.

Ilustración 4. Noticia sobre el derrumbe de Quebrada Blanca, Colombia (Fuente: Diario El Espectador)

Sin embargo, te preguntarás: ¿de qué me sirve saber que esos sitios tuvieron problemas? Yo no vivo allá y estamos en el siglo XXI, así que esos errores ya no se cometen. Bueno, eso es cierto, tal vez convenga hablar un poco de las cifras más recientes.

El mayor elemento de riesgo: El Suelo.

“El suelo natural nunca es uniforme. Sus propiedades varían entre punto y punto, mientras que nuestro conocimiento sobre ellas, está limitado a unos pocos sitios donde recuperamos muestras.” K. Terzaghi.

G.F Sowers (1993) y R. Bea (2006) encontraron que el factor dominante en las fallas relacionadas con los suelos (entre el 80 y 90%) se deben a la incertidumbre en el conocimiento. Y en este punto vale la pena resaltar que esta incertidumbre no solo se asocia a la experticia del profesional responsable, sino también a la que es inherente a la ausencia de información relevante para adelantar un diseño.

Del mismo modo, en 1991 la ICE (Institution of Civil Engineers) encontró que, entre un 35 y 50% de los proyectos con sobrecostos y/o retrasos en el cronograma, tuvieron problemas relacionados con el suelo debido a condiciones no previstas, las cuales fueron detectadas solo durante la construcción.  

Entendiendo el riesgo como el producto de la probabilidad de ocurrencia de un evento indeseado y las consecuencias de ese evento, la ICE demostró que, en proyectos de construcción civil, el mayor elemento de riesgo técnico y financiero es el suelo.

Pero y entonces ¿la experiencia de los ingenieros no sirve?

“El peor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, es la ilusión de conocimiento” S. Hawking

Evidentemente, la experiencia del ingeniero diseñador y constructor es fundamental para lograr el éxito de cualquier proyecto, pero sirve de poco, si no se cuenta con información sobre las condiciones del sitio y sus posibles variaciones.

En este sentido, y a manera de conclusión, vale la pena recordar las palabras de Roy E. Hunt en el Geotechnical Engineering Investigation Handbook:

“…a diferencia de otras disciplinas de ingeniería, los geomateriales en un sitio específico, generalmente no son especificados ni manufacturados para lograr propiedades ingenieriles con cierto nivel de confianza. Por esta razón, el rol principal de las investigaciones geotécnicas es adquirir conocimiento acerca de los suelos y rocas para obtener estimaciones razonables de las propiedades del terreno y sus variaciones, y así lograr un diseño y construcción eficiente y segura.”

Para finalizar, te invito a que la próxima vez que se te exija la realización de un estudio de suelos para adelantar tu proyecto, no pienses que el universo conspira para retrasar tu obra. Por el contrario, sugiero que lo veas como una inversión que te permitirá proteger el patrimonio, la reputación y, más importante aún, salvaguardar vidas.

En proyectos convencionales de edificios, el costo del estudio de suelo muy seguramente no supera el 0.5% del costo directo de la obra, ¿crees que vale la pena tomar el riesgo de no hacerlo?

En mi opinión, es ¡la mejor inversión para proteger tu inversión!

Autor

Iván Mauricio Ordoñez Yamhure, MSc.

Gerente Técnico.

Geolabs S.A.

www.ingenieriageolabs.com

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