EL TRIÁNGULO DE TALENTO ORIENTADO A REDUCIR EL ERROR CONSTRUCTIVO

por Ago 31, 2020Liderazgo

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De acuerdo con el Project Management Institute (PMI), el concepto del triángulo de talento ha sido incorporando por muchas empresas como elemento de transformación de estas, debido a la congruencia y sinergia de sus tres lados, los cuales representan las áreas o habilidades más importantes que todo Director de Proyectos debe continuamente reforzar, como son: Conocimiento Técnico, Estrategia y Negocio, y Liderazgo.

En el caso particular de los Proyectos de Construcción, estás áreas han permitido, a través de un análisis detallado y profundo, marcar una diferencia significativa en cuanto a la disminución del riesgo, traducido en errores constructivos que implican incumplimiento de los objetivos de tiempo, costo y calidad.

Frecuentemente, el escenario de los proyectos de construcción se ve influenciado por la necesidad de ejecutar “a toda costa”, descuidando un poco el componente técnico necesario para mantener el “estándar” definido previamente en relación con el alcance y objetivos del proyecto. En este sentido, la postura de los profesionales involucrados en relación con las áreas de Planificación, Producción e Ingeniería puede verse afectada por las necesidades individuales en cada caso, incurriendo así en las llamadas “desviaciones” al cronograma inicial definido por las partes.

La figura del Director de Proyecto es en este punto, fundamental para orquestar armónica y simultáneamente todos los instrumentos, generando una sinfonía acorde a las necesidades del proyecto. Es en esta situación donde el triángulo de talento se convierte en un factor clave, según se describe a continuación:

 

a) Desde el foco de Conocimiento Técnico.

El Director de Proyecto en todo momento deberá resaltar y respetar el aporte de los profesionales técnicos idóneos en su equipo, siendo capaz de orientar y gestionar todo el aporte de conocimientos, habilidades y competencias aplicables al proyecto en particular.

En este sentido es muy importante hacernos las siguientes preguntas:

¿Qué pasaría en el proyecto si todo el componente técnico definido a través del diseño, metodologías y diferentes herramientas, es ignorado durante la Fase de Ejecución?;

¿Cómo se verá afectado el proyecto si durante la definición de la EDT, el Cronograma y la Gestión de riesgos no es realizado un análisis desde la parte técnica relacionada?

La respuesta a las dos preguntas anteriores es seguramente el camino directo a errores en la ejecución, que nos conducen hacia sobretiempos y sobrecostos, es decir, nos llevan directamente a convertir el riesgo en una realidad, que en la mayoría de los casos es “costosa”.

La aplicación adecuada el Conocimiento Técnico en todas las fases del proyecto es un elemento que merece respeto, y mucho cuidado, por lo que el Director de Proyectos deberá siempre ser capaz de desarrollar un equilibrio que permita la presencia y gestión de esta área y sus involucrados en el cumplimiento activo de los objetivos esperados.

 

b) Desde el foco de Estrategia y Negocios.

Así como el conocimiento técnico, el Director de Proyectos debe adherir a su ADN y a la carga genética completa una estrategia detallada, pensada y orientada para satisfacer todos los objetivos del Proyecto.

El ADN de cada proyecto es único, aportando toda la información de cómo será ejecutado el mismo según la planificación y la intervención de todos sus involucrados, que condicionan el funcionamiento normal y esperado en pro del cumplimiento de los resultados.

Remontándonos al siglo VI antes de Cristo, el filósofo y pensador chino Sun Tzu, se dedicó en su obra maestra “el Arte de la Guerra” a definir el verdadero concepto de estrategia. La siguiente frase nos da un panorama certero de esta definición: “Un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después”.

Según la RAE, estrategia se define como “traza para dirigir un asunto”.

La estrategia es el conjunto de acciones a desarrollar para cumplir con los objetivos, siendo que el Director de Proyectos deberá en su posición influir y gestionar que la estrategia asumida sea implementada por todos los miembros de su equipo de forma natural, es decir, inyectada en el ADN del proyecto.

Al ser enfocada en la disminución del error constructivo, la estrategia del Director de Proyectos debe estar alineada con la estrategia de la organización y a su visión de negocio como tal. En este sentido, la planificación basada en la combinación del componente técnico con buenas prácticas de construcción permitirá mantener el estándar de calidad a nivel de ejecución deseado.

Intrínsecamente, una estrategia alineada al negocio permite obtener mejores resultados debido a que todo el equipo camina en la misma cadena de valor, aportando continuamente los resultados, que más que esperados, fueron planificados desde el inicio.

 

c) Desde el foco del Liderazgo.

Sin duda alguna el liderazgo del Director de Proyectos es una competencia clave e indispensable en el camino estratégico hacia la disminución de errores constructivos. En este sentido la postura de equilibrio entre las áreas involucradas, el componente técnico, la estrategia y los objetivos deberá funcionar como un engranaje de reloj suizo, es decir, automáticamente ensamblado y orientado a la efectividad.

Evidentemente la gestión del capital humano, y el factor motivacional que el director inyecte a su equipo son determinantes en la reducción y mitigación del riesgo relacionado a los errores constructivos.

El Director de Proyectos deberá ser capaz de inspirar y motivar a su equipo hacia metas comunes, uso de herramientas colaborativas o software que ayuden a visualizar y prevenir errores, orientado hacia una forma de trabajo integrada y conjunta que les ayude a desarrollar un sistema más eficiente y eficaz.

¿Qué sucedería si el Director de Proyecto no muestra a su equipo un respeto por las metodologías constructivas y técnicas orientadas a una ejecución acorde al diseño?, seguramente esta postura traería en consecuencia un efecto domino, reproduciéndose en todo el equipo de proyecto y resultando en gran cantidad de errores constructivos.

En este sentido, tanto el Director de Proyecto, como el equipo, deberán entender y valorar la influencia que una estrategia adecuada (e impulsada de forma correcta) genera a nivel global en los resultados finales.

El liderazgo bien ejecutado, es capaz de conseguir que las personas moldeen sus posturas y las orienten hacia un objetivo común y compartido, que sin duda genera grandes frutos cuando el proyecto culmina de la forma esperada.

De acuerdo con las cifras del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se estima que el 20% de los proyectos de construcción tienen incumplimiento del objetivo tiempo, afectando así su objetivo costo. En la mayoría de los casos, este error inicia en fallas constructivas a nivel de ejecución que conllevan a retrabajos y por ende incumplimiento del Iron Triangle.

Tanto el PMI como grandes empresas a nivel mundial han medido la influencia generada por profesionales del Project Management al aplicar minuciosamente los elementos del Triángulo de Talentos del PMI como factor motivador y modificador de resultados. Sin duda, una postura de liderazgo adecuada que impulse el cumplimiento de los procesos diseñados, alineado a los objetivos comunes, permitirá que ese 20% logre mitigar y reducir errores comunes que siendo básicos, pueden lastimar profunda e incalculablemente los resultados.

Autor

Civil Engineer, Master Degree in Project Management, with more than 14 years of experience in Engineering and Construction, Quality Control, Quality Assurance and Technological Control in Laboratory, with extensive knowledge and training in Paving.

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