EL GRITO LATENTE DE UN PLANETA QUE NOS PIDE GENERAR PROYECTOS SOSTENIBLES: EDIFICACIONES

por Ago 24, 2020Sustentability

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Esta semana seguimos profundizando sobre sostenibilidad, siendo este el turno de las Edificaciones Verdes o Green Buildings.

Recordemos que las edificaciones sostenibles son aquellas que utilizan materiales naturales, con el objetivo de reducir y optimizar en lo posible el consumo de energía y agua en el edificio, buscando así minimizar el impacto al medio ambiente.

Los edificios o construcciones verdes buscan integrar este tipo de prácticas y cuidados ambientales durante todas las fases de proyecto; desde el diseño hasta la construcción, pensando siempre en cómo optimizar la etapa posterior de mantenimiento, incorporando la llamada regla de las cuatro R (reducir, reutilizar, reciclar y recuperar).

Si bien es cierto, el concepto de sostenibilidad está estrechamente relacionado a la interacción del ecosistema, es decir, es netamente necesaria la intervención del usuario final en este proceso. En muchos casos la fase operativa de los edificios verdes demanda integrar un “comportamiento ecológico”, e incluso nuevos hábitos tanto a nivel individual como de convivencia con la comunidad en temas sencillos como recolección de basura, disposición del reciclaje común, consumo de energía eléctrica y mantenimiento de materiales sostenibles, con el objetivo de extender su vida útil.

Una de las premisas fundamentales de los “edificios verdes” está basada en estrategias que inician en el diseño y prácticas constructivas que conllevan a políticas medioambientales que buscan reducir las emisiones de CO2.

En términos de construcción, el mercado actual ofrece cantidad infinita de materiales sostenibles que permiten incorporar materias primas bien sea ya existentes (a través de reciclaje) o de origen natural, disminuyendo así la emisión de gases del efecto invernadero y evitando nueva generación de residuos ligados a la explotación de materiales y/o canteras.

A nivel de diseño, existe un reto importante en cuanto a arquitectura sostenible a través del aprovechamiento “más orgánico” de los espacios buscando generar mayor ventilación cruzada e iluminación natural (traducido en menor consumo de energía eléctrica). Los edificios verdes van enfocados hacia un diseño con las mínimas necesidades de climatización y luz posible, por lo que su consumo de energía deberá ser muy inferior al de una vivienda común, esto a través de la búsqueda de fuentes de energía renovables alternas como por ejemplo energía solar, a través de la inclusión en el diseño de paneles solares.

El consumo de agua es un elemento fundamental en el “diseño verde” de una edificación, principalmente por ser el recurso natural más preciado de nuestro planeta en la actualidad, por lo cual es indispensable minimizar su consumo y generar mecanismos de reciclaje y reutilización de agua en áreas comunes o verdes, tantas veces como sea posible, a través de la adición de sistemas de recolección de aguas pluviales, e incorporación de accesorios eco-friendly como griferías, duchas e inodoros de bajo consumo de agua, entre muchas soluciones inteligentes existentes en el mercado.

En cuanto a la utilizan de sistemas avanzados de ventilación como los sistemas DCV (Demanda Controlada de Ventilación), que permiten controlar la calidad del aire en el interior de la edificación y simultáneamente generar ahorro energético.

De igual forma, el diseño, debe estar orientado al entorno en el que se ubicará el edificio; integrando y generando espacios de conectividad entre lo existente y lo nuevo, a fin de respetar el medio ambiente disminuyendo impactos y/o alteraciones relativas al tránsito de los alrededores, el ruido, la influencia de la luz solar y del viento, siendo ideal que el diseño se adhiera a estos elementos mejorando las condiciones de vida diaria de los involucrados.

Debido a que gran parte de la emisión de gases de efecto invernadero es resultado de la contaminación generada por las industrias, una de las medidas más eficientes e inteligentes tomadas en edificios sostenibles es la relacionada a los materiales, escogiendo aquellos que involucren un proceso “amigable” en su fabricación, colocación y mantenimiento, es decir, materiales enfocados a un bajo impacto medioambiental.

En lo posible, los materiales de construcción y acabados deberán ser pensados y escogidos con baja o nula toxicidad, reciclables, durables y que no emitan contaminantes químicos que puedan ser inhalados, evitando así el uso de materiales de tóxicos y con agentes químicos como los compuestos orgánicos volátiles.

Desde el punto de vista del Project Management es muy importante resaltar que es indispensable contar dentro del equipo de proyecto con los idóneos ambientales y de ingeniería, así como un arquitecto y de ser posible (y sumamente conveniente e interesante) un profesional certificado LEED, que puedan aportar a través de un análisis de expertos el approach necesario para presentar e implantar de la forma más eficiente las soluciones más acertadas en el universo de cada proyecto específico.

Existen materiales que permiten disminuir la temperatura del edificio y/o absorber ruido, lo cual se traduce a ventajas para el usuario y menores efectos en términos de contaminación sónica y contribución a la lucha del calentamiento global. A continuación, mencionamos algunos materiales que hoy en día sirven como alternativas para incorporar elementos sostenibles en edificaciones:

a) Madera.

La madera ha sido utilizada a lo largo de  la historia, siempre que se cumplan las normativas de cada país para una tala responsable y legal, siendo considerada como uno de los materiales de menor impacto ambiental debido a que elimina durante su ciclo de vida gran cantidad de CO2. Tiene propiedades Aislantes, lo que permite generar un ahorro aproximado de 50 – 60% en calefacción y aire acondicionado, siendo mucho más económica respecto a ladrillos y hormigón.

Aunque en Latinoamérica la madera no es tan usada como en Norteamérica para edificaciones al compararla con ladrillos y hormigón, existen muchos productos derivados de gran uso en aislamientos, que básicamente son reciclado de los residuos generados en los aserraderos.

b) Polipropileno, polibutileno y polietileno.

Una alternativa plástica de polímeros que generan una conducción más respetuosa para el medioambiente son el polipropileno, el polibutileno y el polietileno, materias termoplásticas de gran uso en sistemas de calefacción, conductos de agua y drenajes. Su principal ventaja es que no contienen cloro en su composición, por lo que no son tóxicos, además de ser químicamente inertes, esterilizables y reciclables.

c) Barro Cocido.

Compuesto de arcilla previamente calentada a altas temperaturas que permiten generar buenas propiedades de uso en construcción en tejas, fachadas y acabados. Este material tiene gran capacidad de reciclaje, siendo que los residuos generados en su elaboración pueden reincorporarse de nuevo al proceso de fabricación.

d) Corcho aglomerado.

Es un producto natural sostenible al ser extraído sin la tala del árbol volviendo a crearse con el tiempo, muy eficiente como aislante térmico y acústico, con baja conductividad, ignífugo, que no acumula electricidad estática y no absorbe humedad, por lo cual es muy utilizado como aislante térmico en viviendas.

e) Fibras de celulosa de papel reciclado.

Es un material aislante resultado de residuos de las fibras de celulosa de papel reciclado, con un comportamiento similar a la madera, compuesto por hojas de periódico reutilizado que han sido tratadas para generar propiedades ignífugas, insecticidas y anti fúngicas.

f) Pinturas naturales.

Compuestas por aceites vegetales, óxidos de metales y derivados de origen vegetal o mineral. Son biodegradables y respetuosos con el medio ambiente, contrario de las pinturas plásticas tradicionales, no contienen compuestos orgánicos volátiles, formaldehído y metales pesados.

Además de los materiales mencionados, es primordial integrar y reutilizar residuos de otros sectores para la fabricación de materiales de construcción, como por ejemplo residuos de canteras (mármol, pizarra y agregados pétreos en general), residuos de procesos industriales como cenizas o lodos y también residuos sólidos urbanos.

El hormigón puede contener adiciones y aditivos con caucho reciclado de neumáticos usados, cenizas de metalúrgica, lodos de depuradoras de aguas residuales para fabricar ladrillos, o restos de madera y corcho (podas, serrería, polvo de lijado, etc.) y especialmente las fibras vegetales (bambú, coco, etc.) que mezcladas con el cemento actúan además como aislante.

Sin duda, uno de los mayores beneficios es el aporte de la vegetación a los edificios cuando se integran de la forma adecuada. Un ejemplo vivo son los jardines verticales en las fachadas de los edificios o las cubiertas vegetales, incluso los llamados Green Decks, los cuales intervienen en el comportamiento bioclimático de los edificios mejorando su eficiencia energética, calidad ambiental y visual, reduciendo el ruido del exterior, aumentando la superficie de zonas verdes y de esparcimiento.

Una construcción verde, ecológica o sostenible inicia con la comprensión del entorno en el que se construye y termina en las personas que habitan en ella, maximizando así la sostenibilidad y reduciendo en lo posible los efectos negativos de cualquier tipo de construcción a lo largo de su ciclo de vida.

Autor

Civil Engineer, Master Degree in Project Management, with more than 14 years of experience in Engineering and Construction, Quality Control, Quality Assurance and Technological Control in Laboratory, with extensive knowledge and training in Paving.

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